FUTURIA Institute · Informe de Escenarios
Vaca Muerta, litio, cobre y talento digital vuelven a poner a la Argentina en el mapa exportador. La pregunta que este informe abre no es si entran los dólares — es qué industria queda cuando entran. Cuatro escenarios para las PYMES, 2026-2031.
Lectura ~18 minIndustria · Energía · Minería · ConocimientoJulio 2026
Cómo leer este informe
Este informe no dice qué va a pasar con la industria argentina. Dice cuáles son los cuatro futuros posibles, y qué conviene hacer en cada uno si usted maneja una PYME.
FUTURIA no pronostica: construye escenarios. La diferencia importa. Un pronóstico apuesta a un resultado; un escenario prepara para varios. En un país cuya única constante es el cambio de reglas, prepararse para cuatro mundos es más útil que adivinar uno.
El método separa lo que ya está decidido de lo que está en disputa. Que la Argentina tiene petróleo, litio y programadores no es un escenario: es un dato. Lo que está genuinamente abierto es qué se hace con eso. De ahí salen los dos ejes que ordenan todo el informe.
Este informe trata las medidas del gobierno —el RIGI, las privatizaciones, el recorte a la ciencia, el acercamiento a Estados Unidos— como incertidumbres con dos resultados plausibles cada una, no como aciertos ni errores. No es neutralidad por timidez: es que el futuro de una PYME depende de cómo caigan esas variables, no de cómo las juzguemos. Cada dato lleva su fuente al final. Donde no hay dato confirmado, se dice.
El panorama
Después de una década de estancamiento, tres motores exportadores se encendieron casi al mismo tiempo. No es retórica: son dólares que ya están entrando.
Puestos uno al lado del otro, los tres pilares dibujan una matriz exportadora que la Argentina no tenía:
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones es la ley que ordena buena parte de este boom. Aprobado dentro de la Ley Bases (Ley 27.742) en 2024, ofrece estabilidad fiscal por 30 años, rebaja de Ganancias y libertad cambiaria a proyectos de más de USD 200 millones. El plazo de adhesión se prorrogó hasta julio de 2027, y ya se discute un "Súper RIGI" con umbral de USD 1.000 millones.
Pero hay un dato que define el carácter de todo el proceso, y conviene mirarlo de frente:
Ese sesgo hacia el capital sobre el trabajo es el corazón de la tensión que este informe analiza. Porque al mismo tiempo que crecen los recursos, se achica otra cosa.
Mientras la energía y la minería baten récords, el sistema científico y universitario atraviesa el mayor recorte de su historia. Según el CEPA y el CIICTI, el presupuesto de Ciencia y Técnica cae cerca del 48% real entre 2023 y 2026, ubicándose en torno al 0,15% del PBI — el nivel más bajo desde 1972. El empleo científico perdió más de 6.300 puestos. En Exactas de la UBA renunciaron 438 investigadores en dos años.
Acá está la paradoja que define el momento argentino.
El mismo país que se vuelve potencia en recursos naturales está desfinanciando la capacidad de agregarles valor. El litio se va en salmuera, no en baterías; el gas en barcos, no en petroquímica. La ciencia que convertiría lo uno en lo otro es, justamente, la que se está recortando.
Nada de esto ocurre en el vacío. El mundo se reordena en bloques, y la Argentina tomó partido. En febrero de 2026 firmó un Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco con Estados Unidos, tras un swap de USD 20.000 millones del Tesoro estadounidense. El acuerdo da acceso preferencial al mercado más grande del mundo — y, según analistas citados por la prensa, tensiona la relación con Brasil y China, los dos principales socios comerciales del país.
Un punto del acuerdo pasa casi desapercibido y es el más relevante para el futuro tecnológico: Argentina reconoce a Estados Unidos como jurisdicción adecuada para la transferencia de datos personales. Ese detalle conecta con el frente más delicado del informe.
Hechos con fuente: Peter Thiel, fundador de Palantir, visitó la Casa Rosada y se instaló en Buenos Aires en 2026. El gobierno lanzó un "Gemelo Digital Social" que cruza datos de RENAPER, ANSES, ARCA, salud y educación. El DNU 941/2025 reformó la Ley de Inteligencia y centralizó datos de más de 14 organismos. "Gemelo digital" es una categoría del catálogo de Palantir Foundry.
Lo que NO está confirmado: no hay, a la fecha de este informe, un contrato público que vincule a Palantir con el sistema argentino. El comunicado oficial no nombró proveedor. La conexión es una inferencia razonable a partir de indicios —la coincidencia técnica, la visita, el andamiaje legal— no un hecho documentado. FUTURIA la reporta como lo que es: una señal fuerte a vigilar, no un dato cerrado.
Las PYMES hoy · el punto de partida
Los escenarios no arrancan de cero. Arrancan de un entramado PYME que ya está atravesando la crisis más dura desde la pandemia — pero de forma desigual.
Las PYMES son cerca del 99% del entramado empresarial argentino y el principal motor del empleo privado. Cualquier informe sobre el futuro de la industria que no empiece por su estado real es un ejercicio abstracto. Y el estado real, a mediados de 2026, es de fractura.
Desde diciembre de 2023 cerraron alrededor de 25.000 a 26.500 empresas, y el 98% eran PYMES — dos tercios de ellas de un solo empleado. La industria perdió más de 77.000 puestos de trabajo y 3.100 establecimientos fabriles cerraron definitivamente. De 948 subsectores relevados, 554 achicaron su plantilla. Los concursos preventivos, la última defensa legal antes de la quiebra, se dispararon: en la Ciudad de Buenos Aires pasaron de 82 en 2023 a 190 en 2025.
La causa que los propios industriales señalan primero no es el costo ni la importación: es la caída de la demanda interna. La mitad de las empresas encuestadas por la UIA la puso como su mayor preocupación. Detrás aparecen los costos operativos, la energía más cara, y la competencia de bienes importados — donde 4 de cada 10 PYMES industriales identifican a China como su principal amenaza.
Pero el promedio esconde la historia real. Mientras el consumo interno se derrumba y arrastra a la industria que le vende al mercado local, los sectores atados a la exportación de recursos están contratando. La misma economía, al mismo tiempo, expulsa y absorbe — según de qué lado de la grieta productiva esté cada PYME.
El textil y el calzado son los más golpeados — un tercio de todos los empleos industriales perdidos vienen de ahí, aplastados entre el consumo débil y la apertura importadora. La construcción se derrumbó con la parálisis de la obra pública. La metalmecánica y las autopartes, atadas a un mercado interno frío y a una industria automotriz en baja, siguen 25 a 30 puntos por debajo de 2022. Son rubros con algo en común: dependen del bolsillo del consumidor argentino y del Estado como comprador. Los dos se achicaron a la vez.
Del otro lado, cinco frentes crecen. El software y la Economía del Conocimiento facturan afuera, así que la recesión local casi no los toca. Los proveedores de Vaca Muerta —metalmecánica especializada, gases industriales, logística, servicios— viven un boom: cada megaproyecto depende de casi 300 proveedores, y las petroleras convocan a cientos de PYMES a sus programas de desarrollo. La cadena minera del litio y el cobre empieza a demandar lo mismo en el norte y Cuyo. La salud y la agroindustria exportadora completan el grupo.
La diferencia entre una PYME que cae y una que crece no es el tamaño ni el ingenio: es a quién le vende. Las que dependen del consumo interno sufren; las que lograron enchufarse a un sector exportador, crecen. Por eso el gran interrogante de los próximos años —y el eje de los escenarios que siguen— es si ese puente entre el entramado PYME y los sectores ganadores se ensancha o queda para unos pocos. Neuquén ya legisló contenido local (Ley 3.338); si ese modelo se generaliza o no, define el futuro de miles de empresas.
Lo que pasa sí o sí
Antes de los escenarios, lo que no es escenario. Estas cuatro fuerzas entran igual en los cuatro futuros. No se apuestan: se dan por hechas.
Vaca Muerta tiene las segundas reservas de shale gas del mundo. El triángulo del litio —Argentina, Chile, Bolivia— concentra la mayor reserva global. El cobre de Los Azules y Josemaría entra en producción entre 2029 y 2032. Esto no depende de ningún gobierno: la geología ya está.
La transición energética necesita litio y cobre; la seguridad energética global, gas. La demanda de fondo está asegurada por una década, más allá de la volatilidad de precios.
Creció hasta USD 10.085 millones a pesar del recorte a la ciencia y de la inestabilidad macro. Es el sector más resiliente y el único que combina dólares con empleo calificado masivo. Su base no se evapora de un año al otro.
La Argentina necesita dólares como el aire. Cualquier gobierno, de cualquier signo, va a priorizar lo que genere divisas. Esa necesidad estructural es el marco de hierro dentro del cual se juegan los cuatro escenarios.
La tentación es armar los escenarios sobre estas cuatro fuerzas, porque son enormes. Sería un error de método: un escenario construido sobre algo que pasa igual en los cuatro mundos no distingue nada. Los escenarios se construyen sobre lo que está abierto — y lo que está abierto son otras dos preguntas.
Los dos ejes
El potencial es un hecho. Lo que nadie sabe todavía es cómo se van a resolver dos cosas — y de ellas depende qué industria queda en 2031.
La historia argentina es un péndulo: cada gobierno cambia las reglas del anterior. El RIGI ofrece estabilidad por 30 años, pero es un régimen creado por decreto y ley que otro gobierno podría modificar. La pregunta abierta no es si el RIGI es bueno o malo — es si va a sobrevivir a un cambio de gobierno.
Un país puede exportar litio en salmuera o en baterías; gas en barcos o en fertilizantes. La diferencia es cuánto empleo, cuánta industria y cuántas PYMES quedan alrededor. La pregunta no es si Argentina exporta —eso ya está— sino si agrega valor local o exporta en bruto. Esto depende de la política industrial, del encadenamiento que se exija a los grandes proyectos, y de si la ciencia acompaña o se apaga.
Son independientes entre sí: las reglas pueden ser estables con o sin valor agregado, y viceversa. Y son exógenos a cualquier PYME individual: le pasan, no los decide. Eso es lo que los vuelve ejes de escenario y no simples recomendaciones. Cruzarlos da cuatro mundos.
Los cuatro escenarios · 2026-2031
El mejor mundo para el entramado productivo. El RIGI sobrevive a los cambios de gobierno y se le suma una política de encadenamiento: los grandes proyectos deben integrar proveedores locales. Vaca Muerta demanda metalmecánica, ingeniería, servicios; el litio empieza a irse en celdas, no solo en salmuera. La Economía del Conocimiento, con reglas estables, se vuelve el sistema nervioso de todo: software para la mina, sensores para el pozo, trazabilidad para el agro. Las PYMES suben en la cadena de valor. Se parece a Australia o Noruega: recursos con industria y conocimiento alrededor.
Qué le pasa a cada rubro
Las cifras macro son excelentes y el tejido productivo no lo siente. El RIGI funciona, la inversión llega, los dólares entran — pero cada proyecto es una isla. Importa sus equipos, trae sus proveedores, emplea a pocos y muy calificados, y exporta el mineral o el gas sin procesar. La balanza comercial mejora, el riesgo país baja, y sin embargo el conurbano industrial y las PYMES metalmecánicas miran pasar el camión cargado hacia el puerto. Es el modelo que algunos llaman "primarización exitosa": crece el país de los promedios, no el de las fábricas.
Qué le pasa a cada rubro
Hay vocación industrial pero no previsibilidad. La gran inversión duda porque las reglas cambian, así que el boom de recursos es más lento y más chico. Pero lo que sí se desarrolla se integra localmente, por necesidad o por política activa: sustitución de importaciones, proveedores nacionales, ciencia aplicada donde sobrevive. Para las PYMES es un mundo de oportunidades en los huecos —los que dejan las importaciones caras o los proyectos que necesitan socios locales— pero sin horizonte para planificar a largo plazo. Se avanza a los tumbos, con más trabajo que en el enclave pero con menos escala que en la granja premium.
Qué le pasa a cada rubro
El peor de los cuatro, y el más parecido a la historia reciente. Ni previsibilidad para que la gran inversión madure, ni encadenamiento que proteja al tejido productivo. Los recursos se exportan como se puede, cuando los precios internacionales acompañan, y se frenan cuando no. El conocimiento se fuga —los 285.000 del sector tienen pasaporte y clientes en dólares—. La ciencia, ya desfinanciada, no logra recomponerse. Cada gobierno desarma lo del anterior. Es el escenario de la oportunidad desperdiciada: el potencial estaba, el mundo lo quería, y la Argentina no logró convertirlo en industria.
Qué le pasa a cada rubro
No le ponemos probabilidad a cada escenario. Un set de escenarios no es una apuesta: es un mapa de mundos para los que hay que estar preparado. Decir "Granja Premium 60%" invitaría a ignorar los otros tres — que es justo lo que el método evita. Lo que sí afirmamos: el escenario Péndulo es el de mayor inercia histórica, el que ocurre si nada cambia. Los otros tres requieren decisiones activas para materializarse.
Lineamientos para las cámaras PYME
Acá el informe cambia de registro. Hasta ahora describió; ahora recomienda. Y lo hace con la misma lógica de escenarios: separando lo que conviene hacer en los cuatro mundos de lo que solo conviene si el mundo cae de cierto lado.
Posicionarse como proveedor de los sectores ganadores, sea cual sea el mundo. Vaca Muerta, la minería y el agro exportador van a demandar bienes y servicios en los cuatro escenarios — más en unos que en otros, pero siempre. Una PYME metalmecánica, de servicios, de logística o de software que hoy desarrolla capacidad para proveer a esos complejos gana en todos los futuros. Es la apuesta que no tiene arrepentimiento posible.
Sumar capa de conocimiento a lo que ya se hace. La Economía del Conocimiento no es solo para empresas de software: es trazabilidad para el frigorífico, sensores para el campo, software de gestión para el taller. Digitalizar y agregar servicio es lo único que sube el margen tanto en "Enclave" (donde hay que ser muy eficiente) como en "Granja Premium" (donde hay que agregar valor). Ninguna rama del árbol lo lamenta.
Diversificar mercados y no atarse a un solo cliente grande. En "Enclave" y "Péndulo", depender de un único proyecto o de la demanda interna es letal. Las cámaras deberían empujar la exportación PYME —incluso indirecta, como proveedor de un exportador— y la búsqueda de clientes en dólares. El talento de la Economía del Conocimiento es el ejemplo: factura afuera, así que la crisis local lo golpea menos.
Invertir fuerte en capacidad para integrarse a las cadenas del RIGI. Si el escenario se mueve hacia "Granja Premium" —reglas estables + encadenamiento— la PYME que invirtió en certificaciones, escala y capacidad de proveer a los grandes proyectos captura una oportunidad histórica. Pero es una apuesta: requiere que las reglas duren. Hacerla en un escenario "Péndulo" es arriesgar la empresa. La condición observable para activarla está en el tablero de abajo.
Una PYME sola no mueve el Eje 2. Pero las cámaras, actuando juntas, sí pueden empujar para que la renta de los recursos se encadene localmente: exigir contenido nacional en los proyectos RIGI, articular con las provincias, y defender la formación técnica —las escuelas técnicas y las universidades son las que forman a los proveedores del mañana—. El recorte a la educación técnica (el FoNETP cae 93% real) no es un tema ajeno al negocio: es la desaparición del semillero de trabajadores calificados que las PYMES industriales van a necesitar. Ahí hay una agenda gremial-empresaria concreta.
El tablero
Los escenarios no se anuncian: se filtran. Estos son los indicadores que dicen hacia qué cuadrante se mueve el terreno. Una cámara empresaria que los monitorea sabe antes que sus socios qué mundo se viene.
Cualquier señal de acuerdo político amplio sobre el régimen de inversión (que la oposición no prometa derogar el RIGI). La continuidad o no de la prórroga de adhesión más allá de 2027. Fallos judiciales sobre la estabilidad fiscal de los proyectos.
La aparición —o no— de exigencias de contenido nacional en los proyectos RIGI. Anuncios de industrialización local: una planta de baterías de litio, una petroquímica de gas. La evolución del empleo industrial contra el empleo primario. El presupuesto de ciencia y de escuelas técnicas: si sigue cayendo, el valor agregado no tiene con qué construirse.
El frente datos y soberanía: si se confirma o no un contrato con Palantir u otro proveedor para el sistema de datos estatal, y bajo qué condiciones de resguardo. Es la señal que más rápido puede cambiar el marco en el que operan las empresas tecnológicas argentinas.
El aparato · trazabilidad
No hace falta leer esto para entender el informe. Está para que cualquier dato pueda rastrearse hasta su fuente.
Informe de escenarios FUTURIA. Horizonte 2026-2031. Método: separación de variables predeterminadas (alto impacto, baja incertidumbre) de incertidumbres críticas (alto impacto, alta incertidumbre y exógenas), y cruce de las dos incertidumbres de mayor peso e independencia entre sí para generar cuatro escenarios. Adoptado de la escuela de escenarios de Shell / Global Business Network.
Este informe describe escenarios de forma neutral y solo pasa a lo prescriptivo en la sección para PYMES, donde lo "preferible" se explicita como tal. Las medidas de gobierno se tratan como incertidumbres de dos polos, no como aciertos o errores.
Estado de validación: las cifras económicas están verificadas contra las fuentes listadas abajo. Las afirmaciones sobre la conexión Palantir-gobierno se reportan explícitamente como inferencia con indicios, no como hecho confirmado, por ausencia de contrato público a la fecha de corte (julio 2026).
Proyectos y monto RIGI: las fuentes divergen según fecha de corte — 10 proyectos / USD 25.479M (embajadas, mediados 2026), 15 / USD 29.025M (Chequeado, abril 2026), 18 / USD 22.500M (prensa, junio 2026). Se reporta como rango, no como número único.
Exportaciones energéticas 2026: USD 18.000M es proyección; el dato firme es el superávit energético semestral récord (~USD 6.987M al primer semestre, TotalNews citando datos oficiales).
Los índices del gráfico de la "tijera" son ilustrativos de tendencia, no series exactas: la caída de Ciencia y Técnica (~48% real 2023-2026) está documentada; la curva de recursos representa la trayectoria ascendente de exportaciones, no un índice puntual.
El gráfico de divergencia PYME muestra la dirección de cada sector (crece / cae), no su magnitud exacta. Las cifras de cierres de empresas (~25.000-26.500) y empleo industrial (+77.000 puestos perdidos) provienen de estimaciones de institutos privados y cámaras a partir de datos oficiales, y varían según la fuente y la fecha de corte. Se reportan como orden de magnitud, no como número cerrado.
Corroboración contada por origen independiente. Las fuentes T3 (militantes o de opinión) se usan solo para hechos verificables cruzados con otras fuentes, no para sus inferencias. La conexión Palantir-sistema estatal se reporta como inferencia, no como hecho, por ausencia de contrato público.